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Conoce a Don Miguel Mancera
Don Miguel Mancera Aguayo estudió la licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico de México (todavía no era autónomo entonces), habiéndose recibido de licenciado en Economía en noviembre de 1956. Ha sido miembro del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Cultura, A.C., (patrocinadora del ITAM) de 1957 a 2007 y miembro de la Junta de Gobierno del ITAM desde que este órgano fue integrado en 1967.
Realizó estudios en la Universidad de Yale, en donde se le otorgó la maestría en 1960.
Enseñó Economía Política en la Escuela Libre de Derecho, en 1957, Comercio Internacional y Teoría Económica en el ITAM , de 1958 a 1964, y Teoría Económica en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), de 1962 a 1964. |
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El Lic. Mancera se jubiló del Banco de México el 1º de enero de 1998. Hoy en día es miembro de la Junta de Gobierno del ITAM, del Patronato del Museo Nacional de Arte, del Patronato de la Fundación Gonzalo Río Arronte, I.A.P., y del Consejo Directivo de las instituciones siguientes: Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, A. C., Fundación Mexicana para la Educación, Ciencia y Tecnología, A. C., Fundación Merced, A. C., Financiera Mexicana para el Desarrollo Rural, S.A. de C.V., Profuturo, S.A. de C.V. y Centro Mexicano para la Filantropía, A. C. Además, es miembro del Comité de Tesorería de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, A. C. y del Consejo Asesor Técnico del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado. |
Miguel Mancera ha recibido las condecoraciones de Gran Oficial de la Orden de Rio Branco del Gobierno de Brasil, la de Oficial de la Legión de Honor por parte del Gobierno de Francia y el premio de Economía Rey Juan Carlos de España.
El 22 de febrero de 2006, ITAM otorgó a don Miguel el grado de Doctor Honoris Causa. |
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A continuación aparecen algunos conceptos del Lic. Mancera, tomados de una entrevista que le hizo Tere Pérez de Acha, presidenta de la Sociedad de Ex-alumnos del ITAM:
Tere Pérez de Acha
Es claro que su éxito profesional y su reconocimiento público se fueron consolidando a través de los años y en una línea muy definida. ¿Qué recomendaría a los ex alumnos del ITAM para sobresalir?
Don Miguel Mancera
Éstas son épocas distintas de las que a mí me tocó vivir. En la actualidad, la juventud es más impaciente que antes. Sin embargo, pienso que hay un consejo que hoy es tan válido como lo fue ayer. Para tener éxito profesional, así como en otros aspectos de la vida, nunca deben hacerse las cosas nada más para salir del paso, práctica, por desgracia, demasiado socorrida en nuestro país. Es preciso tratar, siempre, de hacer las cosas lo mejor posible, sabiendo que, aun si se procede según esta norma, es probable que algunos trabajos resulten mal; pero, así, serán menos los que tengamos que realizar más de una vez. Si se actúa de esta manera, el producto del trabajo va a ser apreciado y esto es lo que facilitará la promoción y el éxito en la vida profesional.
Tere Pérez de Acha
Se dice que usted es una persona ahorrativa. ¿Atribuye a esta característica de su personalidad haber podido constituir el fondo que financia la Beca Miguel Mancera?
Don Miguel Mancera
La respuesta es afirmativa. He tenido como principio que mis gastos sean siempre inferiores a los ingresos provenientes de mi trabajo, lo mismo cuando éstos fueron modestos que cuando se hicieron más desahogados. Además, he invertido todos los rendimientos derivados de mis ahorros y de algún dinero que heredé de mis padres. De esta manera se producen los efectos maravillosos del interés compuesto. Se atribuye a Einstein haber dicho que el interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo. Esto se pone de manifiesto al observar, por ejemplo, que un peso invertido a interés compuesto de 7% anual produce, al cabo de veinte años, 3.87 pesos, y, al término de cuarenta años, casi 15 pesos. Yo quisiera ver una menor propensión al gasto entre la gente que en México tiene ingresos medios o altos; también quisiera advertir una mayor conciencia entre esas personas de la responsabilidad que tienen, de mejorar mediante el ahorro la suerte de quienes han sido menos afortunados. El ahorro provee recursos para apoyar a los que necesitan ayuda, pero no sólo esto. La contribución de cada uno de nosotros al ahorro global del país es lo que hace posible financiar la expansión de la planta productiva nacional de la manera más sana. Y no olvidemos que de esa expansión depende, en su mayor parte, el crecimiento del PIB, del empleo y del ingreso per capita.

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